Esta mañana, al seleccionar la meditación del día encontré un mensaje muy interesante acerca de la felicidad, del autor del libro El poder del ahora (Eckhart Tolle): “La principal causa de la infelicidad nunca es la situación, sino tus pensamientos sobre ella” La forma como decidimos afrontar cada cosa que ocurre en nuestra vida, los pensamientos que permitimos que progresen en nuestra mente es lo que realmente produce nuestra reacción ante la misma. Ese es el concepto fundamental del libro que quiero compartir con ustedes el día de hoy “Si lo crees, lo creas” es una maravillosa guía para entrarnos en esa capacidad que tenemos todos los seres humanos de elegir nuestra respuesta ante cualquier estimulo, cualquiera que este sea.
Esta en nuestra mente crear y cultivar pensamientos positivos o negativos frente al sin numero de circunstancias que nos rodean cada día. Desde lo mas simple, esperar en la fila del banco, por ejemplo, se puede convertir en una agonía si pienso que estoy perdiendo mi tiempo, que el otro que llego después de mi fue atendido primero y que eso es una injusticia ( aunque esa persona tenga mas de 80 años y algunos privilegios en la atención ) que son muy lentos, que no respetan a los clientes, entre muchos otros pensamientos negativos que terminan por generar sentimientos de frustración, rabia y desasosiego. Si por contrario yo aprovecho la espera en la fila para escuchar un podcast sobre un tema que me apasiona o leer un capitulo del libro de turno, o aprovecho para respirar conscientemente mientras doy gracias mentalmente por todas las bendiciones de mi vida – un cumulo de pensamientos positivos – voy a generar sentimientos de alegría y gratitud que se reflejan no solo en mi rostro sino también en mi salud.
Pues bien, Brian Tracy nos propone en este libro un concepto clave: “tu mundo se crea en gran medida por los pensamientos que tienes, y las cosas que haces como resultado de tu pensamiento. Cuando mejoras tu forma de pensar, mejoran tus acciones y resultados.
Cuando cambias tu forma de pensar, cambias tu vida”. Y para llegar a esta conclusión tan importante nos propone una serie de leyes y principios mentales con las que todo ser humano opera:
- La ley de causa y efecto: por cada efecto o resultado en tu vida hay una o varias causas.
- La ley de la creencia: Todo lo que crees con emoción se convertirá en realidad.
- La ley de las expectativas: Todo lo que esperas, con confianza, se convierte en tu propia profecía autocumplida.
- La ley de la atracción: Atraes a tu vida lo que está en armonía con tus pensamientos dominantes.
- La ley de la repulsión: Cuando tienes pensamientos negativos y aprehensivos sobre algo lo alejas de ti. (¿Que idea tienes sobre el dinero por ejemplo?)
- La ley de correspondencia: Tu mundo exterior es un reflejo de tu mundo interior.
Y con el análisis de estas leyes nos lleva a analizar cuales son las creencias limitantes que no nos permiten alcanzar nuestros sueños, profundizando en la definición y el impacto del miedo, entregando herramientas útiles para dejar ir esos sentimientos negativos que trae consigo el miedo, la culpa, el resentimiento, la duda entre otros.
Una parte muy importante de este libro es el trabajo que hace para llevar al lector a tomar consciencia de que puede controlar lo que piensa, que cada ser humano tiene la capacidad de ser su propio observador e identificar cuando la interpretación que la mente esta haciendo de alguna situación está siendo negativa y como tiene también la capacidad de dejar ir esos pensamientos que no construyen, dejarlos pasar como las nubes en el cielo (eso dice mi profesora de meditación ) para no dejarse influenciar por ellos y al contrario darle una interpretación positiva. La clave esta en parar el piloto automático, ubicarse en el presente y reconocer con nuestro observador interno que interpretación le estamos dando a las cosas. Así como Shakespeare dijo “Nada es, pero pensarlo lo hace ser”.
Este libro es una invitación a cambiar: “El cambio es la ley del crecimiento y el crecimiento es la ley de la vida”
Para finalizar los quiero dejar con esta reflexión del libro que resume perfectamente el hilo conductor “La calidad de tu pensamiento determina la calidad de tus decisiones. La calidad de tus decisiones determina la calidad de tus acciones. La calidad de tus acciones determina la calidad de tus resultados”. Tus resultados no son responsabilidad de nadie más, solo tuya.
En lo personal cultivo diariamente la consciencia de mi propio pensamiento, prestando atención a lo que viene a mi mente, entrenando a mi observador interno para detectar aquellas ideas que no me acercan a mis metas para dejarlas ir, conectando siempre con el presente, ni futuros que aun no llegan ni pasados que ya no existen, solo aquí y ahora, pensando